El Sacramento de Reconciliación fue instituido por Jesucristo para expresar su amor y misericordia. En el sacramento encontramos a Jesús que ofrece su perdón a toda ofensa cometida en contra de Dios y nuestro prójimo. También se le ofrece al penitente la oportunidad de reconciliarse con la Iglesia misma, que también fue herida por causa de nuestros pecados.
El sacramento de reconciliación, como lo enseña el catecismo de la Iglesia católica, es conocido por muchos nombres. A veces es conocido como “el sacramento de conversión” porque hace presente el llamado de Jesucristo a la conversión. No obstante, también se conoce como el “sacramento de penitencia”, puesto que consagra el proceso de conversión del cristiano hacia la penitencia y satisfacción por sus pecados.
Para la mayor parte de nosotros, este sacramento todavía es conocido como "El Sacramento de la Confesión", puesto que confesarse con un sacerdote es todavía la parte esencial del sacramento. A la vez, el catecismo nos recuerda que es considerada como el “sacramento del perdón”, puesto que, por medio de la absolución ofrecida por el sacerdote, Dios da al penitente perdón y paz. Finalmente, el sacramento también se entendió como el “Sacramento de Reconciliación” porque reconcilia al pecador con Dios y la Iglesia.
Por medio del sacramento, tenemos un encuentro con Jesús en su Iglesia, listo y ansioso de absolvernos y restaurarnos a una nueva vida. La gracia merecida y ofrecida por Cristo se nos da por medio de signos visibles: signos en el culto divino, signos de gracia identificable por medio de gestos que el Señor mismo utiliza para impartir su gracia. En el Sacramento de Reconciliación, el perdón de los pecados y la restauración de la gracia son dones recibidos por medio de signos como la extensión de las manos del sacerdote y las palabras de absolución que se pronuncian encima del penitente.
¿Cómo se confiesa uno?
Lo siguiente puede ser empleado para hacer una buena confesión. Sobre todo, no tengas miedo. El sacerdote está para asistirte a hacer una buena confesión.
Saludo: El sacerdote da la bienvenida con gentileza para apaciguar cualquier temor que pueda ver.
Señal de la Cruz: El penitente hace la señal de la Cruz y responde al interrogatorio: “Ave María Purísima”, el penitente responde: “Sin pecado concebida.”
Invitación a tener confianza en la Misericordia de Dios: El sacerdote invita al penitente a tener confianza en la misericordia de Dios. Si el sacerdote no conoce al penitente, es propio que el penitente informe al sacerdote su estado de vida (soletero, casado, sacerdote, etc.). También, debe decirle al sacerdote cuándo fue su última confesión y cualquier otra información que ayudaría al sacerdote a conocer la circunstancia del penitente.
Confesión de los Pecados y Aceptación de Satisfacción: El penitente confiesa sus pecados y acepta la penitencia (remedio) para sanar el daño que los pecados provocaron. Esto se llama “satisfacción."
El sacerdote le pedirá al penitente que exprese su arrepentimiento por medio de rezar en voz alta el “Acta de Contrición”. Después, el sacerdote rezará la “Oración de Absolución” y el penitente responde: “Amen.”
cuando se celebra el sacramento?:
El Sacramento de Reconciliación
se puede celebrar aquí en el Santuario de Guadalupe de lunes a viernes a las 6:00 p.m. El sacramento también se celebra los domingos durante las misas de 9:00 a.m., 11:00 a.m., 1:00 p.m. y 4:00 p.m.