“Los jóvenes deberían estar al servicio de grandes ideales. ¿No creen? ¿No están de acuerdo? Pregúntale a Jesús sobre lo que él desea de ti y no tengas miedo. ¡Tenga valor! ¡Pregúntale! Detrás y ante toda vocación al sacerdocio o la vida consagrada, siempre se encuentra la intensa y poderosa oración de alguien: una abuela, una madre o padre, la comunidad, etc. Por eso dijo Jesús: “¡Pídanle al dueño de la mies (quien es el Padre celestial) que envíe más trabajadores para la cosecha!”
Papa Francisco, Ciudad del Vaticano, 21 de abril de 2013.
Un sacerdote es un hombre que tiene un llamado extraordinario para hacer cosas extraordinarias. El Sacerdocio no es un oficio, sino un verdadero llamado a la simplicidad, integridad y virtud para que la Palabra de Dios pudiese ser escuchada por todo el mundo y que la presencia de Dios se sienta por medio del ministerio de un sacerdote. El llamado de un sacerdote es de no preocuparse de ganarse la vida, sino que, por medio de ser guiado por el Espíritu Santo, construye una vida que se preocupa con lo que le preocupa a Dios.
Si usted ha sido inspirado por el liderazgo y testimonio de un sacerdote, contempla sobre qué hay en la vida del sacerdote que te inspira. ¿Has tomado la oportunidad de hablar de corazón con un sacerdote y preguntarle por qué lo dejó todo para seguir su llamado? ¿Has orado por los sacerdotes? ¿Puedes imaginarte un día ser un sacerdote? ¿Te inquietaría el pensar que eres un “hijo” de Dios, que puedas hacer “hermano” a los que laboran en la Iglesia, un “esposo” de la Iglesia, un “padre” al pueblo de Dios que se te confiaría y servirías? Si esto te inspira, quizás Dios te está llamando a vivir esta extraordinaria vocación.
Si deseas explorar el llamado del Señor en tu vida, favor de comunicarte con el Padre Esequiel Sánchez o uno de los sacerdotes en el santuario, o llama al 847-294-1806. Favor de dejarnos su nombre y el número telefónico donde podemos comunicarnos con usted y comenzaremos esta jornada.